viernes, 4 de octubre de 2013



¿Diferencias?

Francis Parker Yockey

Francis Parker Yockey, con su nombre, o tal vez con su pseudónímo, Ulick Varange, pasará a la historia como uno de los mejores ensayistas políticos de su tiempo; como el continuador de Spengler en su monumental “Decadencia de Occidente”.
Yockey nació en Chicago en 1917. Se graduó en Bellas Artes y en Derecho. Era economista, pianista a nivel de conciertos y conocía varias lenguas. En 1946 se le ofreció un empleo en el tribunal de “crímenes de guerra” que, en Wiesbaden, juzgaba a los jefes nazis de segunda fila (los de primer rango habían sido procesados en Nuremberg). Yockey trató de llevar a cabo su tarea de una forma objetiva por lo que fue objeto de severas reprimendas por parte de sus superiores jerárquicos. En consecuencia, dimitió de su cargo aconsejando a los “jueces” que elaboraran ellos mismos su propia propaganda, por ser él un abogado, y no un periodista.
De regreso a América, tuvo dificultades para reintegrarse a la vida civil, por lo que regresó a Europa. Se instaló en una posada en Brittas Bay (Irlanda), y allí, aislado, sin notas, escribió, en seis meses, su monumental obra “IMPERIUM”. El siguiente paso consistió en publicar la obra, tanto por la endémica escasez de medios económicos, como por la falta de colaboración de los editores, siempre temerosos de la no por invisible menos eficaz censura democrática. Finalmente, en 1948, y bajo el nombre de Westropa Press, fué editado por Brooks y Jones & Dale, de Londres, en dos volúmenes, con mil ejemplares del primero y doscientos del segundo. Esa discrepancia en la cantidad y el cambio de impresores, del primero al segundo volumen, es prueba de la dificultad de financiar la obra. Posteriormente se harían más ediciones, por la Noontide Press, de Sausalito, Califomia. La primera traducción de la obra en castellano en 1977. Posteriormente fué traducida al alemán.

En 1949, Yockey organizó el “Frente de Liberación Europeo” y en 1951 publicó un manifiesto titulado “La Proclamación de Londres”. Sus esfuerzos no tuvieron continuidad, por falta de fe o de preparación en sus inmediatos colaboradores. En 1952, el Departamento de Estado rehusó renovarle su pasaporte. El FBI le sometió a severa vigilancia, cual si se tratara de un delincuente peligroso. ¿Cuál era el motivo de esa vigilancia?. Tal vez la respuesta la haya dado el propio Yockey, cuando afirmaba que sus enemigos le habían valorado mejor que sus amigos. Para William Carto, su amigo, colaborador, editor y prologuista, la razón por la cual a Yockey había que vigilarle, había que atosigarse y molestarle, había que encarcelarle, la razón, en fin, por la cual él debía morir, no era otra que la de haber escrito “IMPERIUM”.
El 17 de Junio de 1960, la radio anunció que el extraño escritor Yockey se había suicidado con cianuro de potasio. Nadie supo dónde se lo había procurado. No hubo autopsia, pese a ordenarlo la Ley. El caso se dio por concluido.
“IMPERIUM” es, como dice el propio Yockey, más que un libro. Es una obra que interpreta exactamente el pasado de! organismo cultural llamado Civilización Occidental, Europa, Mundo Blanco, lo que queramos llamarle y partir de él, nos proporciona una visión optativa del Porvenir. La opción es dual: o bien Occidente, víctima de un Parasitismo cultural varias veces 172 repetido en el curso de la Historia, aunque sin parangón en cuanto a su virulencia, se rehace y, siendo fiel a si mismo y a su alta misión, vuelve al camino marcado por su Destino, o sigue el camino actual: Democracia – Socialismo – Marxismo – Mundialismo, que le lleva a una destrucción cierta e ineluctable, y a corto plazo.
Por las páginas de “IMPERIUM”, tras unos atinadísimos estudios sobre las perspectivas histórica y política del siglo XX, se analizan, engrosados dentro del concepto de Vitalismo Cultural, la Salud y la Patología Cultural -es decir, Total- del Organismo Histórico. Acaba la obra con una exposición cruda, desapasionada y objetiva del fenómeno geopolítico llamado “América”, considerado por Yockey como una Colonia Cultural de Europa. En forma de apéndice se estudia la situación mundial, con una serie de observaciones, que eran profecías en 1948, cuando el libro se publicó, y son, hoy en día, realidades.
Es importante tener en cuenta el significado del pseudónimo que Yockey eligió como autor de “IMPERIUM”; Ulick Varange. Ulick es un nombre irlandés -no se olvide que fue en Irlanda donde el libro fué escrito – derivado del danés, y significa “regalo de la mente”. En cuanto a Varange, se refiere a los varangios, la rama de los vikingos que conducidos por Rurik y llamados por los Eslavos, civilizó Rusia en el siglo IX, construyó el Estado Imperial Ruso y fundó la base de la aristocracia rusa que fue asesinada por los bolcheviques en 1917. Ulick Varange, pues, nombre extraído de dos conceptos anclados en ambos extremos de Europa, significa una Europa unida “desde los rocosos promontorios de Galway hasta los Urales”, como él mismo pide angustiosamente en su libro. Varange significa, además, un recuerdo al origen occidental de la Rusia histórica.
J. B.
Extraído del libro “La cultura de la otra Europa”, víaLa Bandera Negra

Tanto monta...monta tanto, Isabel como Fernando

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En 1475, seis años después de que Isabel y Fernando contrajeran matrimonio, los esposos firmaron la CONCORDIA DE SEGOVIA. Este tratado establecía los poderes que le correspondían a cada uno de los monarcas. Isabel quedaba como titular de Castilla y su marido de Aragón. Sin embargo, los dos tenían plenos poderes sobre cada uno de los reinos. De hecho, todos los documentos oficiales de la época se harán en nombre de “el Rey y la Reina”, si están juntos, o en nombre uno de los dos, si no lo están, con igual validez. Formarán un bloque imposible de dividir, hasta el punto de que será difícil diferenciar entre lo que se hace por iniciativa de uno o de otro.

Cada monarca tendrá unos símbolos distintos, que se repetirán tanto en las acuñaciones de moneda, como en edificios públicos, escudos…: el haz de flechas atadas con una cuerda identificará a Isabel, mientras que el yugo con el nudo gordiano aludirán a Fernando. Será precisamente este nudo del que provendrá la famosa expresión “TANTO MONTA”. Para entender su origen, nos debemos remontar a los años en los que Alejandro Magno emprendía sus acciones conquistadoras por Oriente. El historiador romano Quinto Curcio, nos cuenta que Gordias, un campesino de la ciudad de Gordión, llevaba sus bueyes atados al yugo con un nudo tan difícil que era imposible desatarlo. Pronto comenzaría a circular la leyenda de que el que consiguiera liberar el famoso nudo se haría con el poder de Asia. Alejandro se apresuró a deshacerlo y, tras varios intentos infructuosos, cogió su espada y lo partió por la mitad, diciendo “da lo mismo (tanto monta) cortar como desatar”. Finalmente, el macedonio acabó siendo dueño de Asia.

Esta anécdota se la trasmitió Antonio de Nebrija al rey Fernando, al que le gustó tanto que decidió tomar la frase como su emblema personal, lo que llevó a Maquiavelo a inspirarse en él, simbolizado con tan curioso lema, para escribir su famoso Príncipe.
Así, al contrario de lo que se pueda creer, el “Tanto monta” NO es una divisa de los Reyes Católicos, sino únicamente de Fernando. Por otro lado, el famoso “tantomonta, monta tanto, Isabel como Fernando” apareció mucho después del reinado de los Reyes Católicos: su origen data de la España de los años 40 del s.XX, es decir, en plena dictadura franquista, lo que no nos debe extrañar sabiendo que en estos años, el reinado de Isabel y Fernando se veían como paradigma de esa España grande y unificada que se pretendía crear.


Local Tattos


El río Amazonas


Según la mitología griega, las amazonas eran unas mujeres guerreras que moraban en Asia Menor y dominaban esta región con un poderoso ejército formado exclusivamente por mujeres. Además, no permitían que ningún hombre viviera en sus territorios. Las que tenía hijos, sólo conservaban a las hembras. Fueron exterminadas por Hércules.

Dicho esto, el conquistador español Francisco de Orellana bautizó con este nombre al río más grande y caudaloso de la tierra. Y tal bautizo fue debido a que, cuando en 1542 lo estaba explorando, él y su expedición fueron atacados por un grupo de mujeres belicosas, salvando el pellejo milagrosamente. Orellana pensó que dichas mujeres descendían de las míticas amazonas, y decidió dar tal nombre al río.